Capacidad de endeudamiento: cómo calcular cuánto puedes pagar cada mes
- Equipo editorial de ComparaSano

- 11 jun
- 4 min de lectura
Antes de solicitar un préstamo, financiar una compra o asumir una nueva cuota, conviene calcular tu capacidad de endeudamiento.
Este dato te ayuda a entender qué parte de tus ingresos ya está comprometida y cuánto margen real tienes para asumir nuevas obligaciones sin poner en riesgo tus gastos esenciales.

Una cuota puede parecer pequeña de forma aislada. Sin embargo, cuando se suma a tarjetas, préstamos anteriores, financiación del coche o compras a plazos, el esfuerzo mensual puede aumentar rápidamente.
Por eso, antes de comparar alternativas, dedica unos minutos a revisar tus números.
¿Quieres revisar alternativas financieras según tu situación?
Qué es la capacidad de endeudamiento
La capacidad de endeudamiento es el porcentaje de tus ingresos netos mensuales que puedes destinar al pago de deudas sin comprometer tu estabilidad económica.
Este cálculo incluye todas las cuotas activas, no solo el nuevo préstamo que estás valorando.
Debes tener en cuenta:
Préstamos personales.
Hipoteca.
Financiación del coche.
Compras a plazos.
Cuotas de tarjetas de crédito.
Tarjetas revolving.
Microcréditos.
Otras obligaciones financieras periódicas.
La finalidad no es aprovechar al máximo tu límite, sino mantener suficiente margen para pagar vivienda, alimentación, suministros, transporte, imprevistos y, cuando sea posible, ahorrar.
Cómo calcular tu capacidad de endeudamiento paso a paso
El cálculo básico es sencillo:
Capacidad de endeudamiento = cuotas mensuales de tus deudas ÷ ingresos netos mensuales × 100
Para aplicarlo:
Suma tus ingresos netos mensuales.
Suma todas las cuotas que pagas cada mes.
Divide tus cuotas entre tus ingresos.
Multiplica el resultado por 100.
Ejemplo:
Ingresos netos mensuales: 2.000 euros.
Préstamo personal: 220 euros al mes.
Financiación del coche: 180 euros al mes.
Tarjeta de crédito: 100 euros al mes.
Total de cuotas: 500 euros.
Cálculo:
500 ÷ 2.000 × 100 = 25 %
En este ejemplo, el 25 % de los ingresos netos ya está destinado al pago de deudas.
Qué porcentaje de endeudamiento es recomendable
Como orientación general, cuanto menor sea el porcentaje destinado a deudas, mayor será el margen disponible para afrontar gastos e imprevistos.
Una referencia prudente consiste en intentar mantener los pagos alrededor de un tercio de los ingresos netos mensuales o por debajo de ese nivel.
El 40 % debería entenderse como un límite máximo orientativo de endeudamiento total, no como una meta.
Por ejemplo, si ingresas 1.800 euros netos al mes:
Un tercio de tus ingresos serían aproximadamente 600 euros.
El 40 % serían 720 euros.
Dentro de ese cálculo deben incluirse todas tus cuotas actuales.
Si ya pagas 550 euros cada mes, asumir otra cuota de 250 euros elevaría considerablemente tu esfuerzo financiero.
Por qué no debes mirar únicamente la nueva cuota
Una de las equivocaciones más habituales es analizar una nueva financiación de forma aislada.
Una cuota de 90 euros puede parecer asumible. Pero la conclusión cambia si también pagas:
400 euros de hipoteca.
180 euros por el coche.
120 euros de una tarjeta.
80 euros de una compra aplazada.
Otros recibos esenciales cada mes.
Antes de aceptar una oferta, suma todas tus obligaciones.
También revisa:
El plazo total.
La TAE.
El TIN.
Las comisiones.
El coste final.
Las consecuencias de un retraso.
Tu margen para imprevistos.
Una cuota reducida puede implicar un plazo más largo y un coste total mayor.
Consulta nuestra guía sobre qué es la TAE de un préstamo
Qué ocurre si tu capacidad de endeudamiento ya es elevada
Si una parte importante de tus ingresos ya está destinada a cuotas, actúa con prudencia antes de solicitar nueva financiación.
Una capacidad de endeudamiento elevada puede provocar:
Menor margen para gastos esenciales.
Dificultades ante un imprevisto.
Mayor dependencia del crédito.
Acumulación de intereses.
Retrasos en los pagos.
Riesgo de impago.
Dificultades para obtener nueva financiación.
Antes de asumir otra obligación, revisa si puedes reducir gastos, cancelar alguna cuota o reorganizar pagos existentes.
Si ya tienes dificultades para pagar, puede interesarte consultar nuestra guía sobre qué pasa si no puedes pagar un préstamo.
Consulta nuestra guía sobre qué pasa si no puedes pagar un préstamo
Cómo revisar tu situación antes de solicitar financiación
Prepara una lista sencilla con tus números reales.
Anota:
Ingresos netos mensuales.
Gastos esenciales.
Cuotas de préstamos.
Cuotas de tarjetas.
Compras financiadas.
Deudas pendientes.
Gastos variables habituales.
Margen disponible para imprevistos.
Después, calcula cuánto dinero te queda realmente al final del mes.
No solicites el importe máximo que una entidad pueda ofrecerte únicamente porque aparece disponible. Solicita solo lo que necesitas y asegúrate de que puedes devolverlo sin comprometer tu estabilidad.
Capacidad de endeudamiento y CIRBE
Antes de conceder financiación, una entidad puede analizar tu nivel de riesgo y tus obligaciones financieras activas.
Por eso, revisar tu informe CIRBE puede ayudarte a comprobar qué préstamos, créditos, avales o garantías aparecen registrados a tu nombre.
CIRBE no es un fichero de morosos. Su finalidad es recoger información sobre riesgos financieros declarados por entidades.
Consultar tu informe puede resultar útil si:
No recuerdas todas tus operaciones activas.
Has actuado como avalista.
Has terminado de pagar un préstamo recientemente.
Detectas diferencias entre tus cálculos y los datos registrados.
Quieres entender mejor tu situación antes de solicitar financiación.
Consulta nuestra guía sobre qué es CIRBE
Cómo evitar superar tu límite de endeudamiento
Mantener tus cuotas bajo control requiere revisar periódicamente tus números.
Puedes seguir estas recomendaciones:
Evita financiar compras prescindibles.
No acumules cuotas pequeñas sin sumarlas.
Revisa el coste total antes de contratar.
Comprueba la TAE.
Mantén un margen para imprevistos.
No utilices nueva financiación de forma recurrente para pagar otras deudas.
Reduce tus cuotas activas antes de asumir nuevas obligaciones.
Compara alternativas con calma.
El crédito puede ser útil para necesidades concretas, pero debe adaptarse a tu presupuesto real.
Conclusión: calcula antes de solicitar
Calcular tu capacidad de endeudamiento te ayuda a tomar decisiones con mayor claridad.
No basta con comprobar si puedes pagar una cuota durante el próximo mes. También debes valorar cuánto margen conservarás para tus gastos esenciales, cuánto durará la operación y cuál será el coste total.
Antes de solicitar financiación, suma todas tus cuotas, revisa tus ingresos netos y continúa únicamente si la devolución resulta asumible.
Revisa opciones según tu situación
Compara alternativas online por importe, urgencia, deudas o ASNEF y continúa únicamente si encuentras una opción adecuada para ti.
ComparaSano es una página informativa y comparativa. No concede préstamos directamente ni ofrece asesoramiento financiero personalizado. La aprobación, el importe disponible y las condiciones finales dependen siempre del análisis realizado por cada entidad externa.

